PALMERSTON NORTH, Nueva Zelanda.- Ya está todo listo. Sólo falta que salgan a la cancha. Los Pumas ya realizaron la última práctica y el reconocimiento al campo de juego con vistas al último partido de la fase clasificatoria. Van por su primer objetivo: avanzar y meterse entre los ocho mejores por segundo Mundial consecutivo. El próximo escollo es Georgia. Deberán ganarle, quizás al menos por un punto, para lograr el pasaporte. O quizás deban hacerlo anotando cuatro o más tries para alcanzar el objetivo. Por ahora no se sabe, pero en unas horas, con el partido entre Inglaterra y Escocia, el panorama será más claro.
Una victoria de Inglaterra le permitirá a Los Pumas avanzar con sólo empatar o ganar por 3 a 0. Un triunfo de Escocia, podría complicar el panorama. Hay muchas variantes que se pueden dar.
Lo cierto es que Los Pumas ya están listos y con una distendida semana de descanso, mientras que Georgia jugó el miércoles contra Rumania. "No podemos descuidarnos ni confiarnos. Ese sería un error", señaló el técnico Santiago Phelan. "Queremos el respeto de los argentinos", resaltó Richie Dixon, el entrenador de Georgia, dispuesto a dar la sorpresa. Los georgianos, a quienes Los Pumas ya derrotaron en el Mundial disputado en Francia, llegan a este duelo precedido por buenas actuaciones en las que dejaron una imagen de equipo duro y de mucho contacto.
Los Pumas, por su parte, saben que son favoritos a ganar el duelo y a conseguir el pase a los cuartos de final. La estrategia será similar a la usada en el partido que le ganaron a los rumanos: saldrán a imponer su juego de entrada y a tratar de marcar diferencia en el campo y en el marcador.
Los Pumas, hasta ahora, pueden salir primeros, segundos o terceros y, en este último caso, quedarse afuera. Por ahora nadie piensa en eso. Todos apuestan al triunfo. Lo demás será otra historia.